miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Y si nos arrinconamos?

     Tengo alma de rincón, de espacio tras puerta cancel, de silloncito oculto ahí donde nadie detiene la mirada, de vericueto, de escondite, de esquinita, recalco, de esquinita no de esquina, hasta diría, de casa 'chorizo'. ¿Qué sería de la vida sin rincón?, ¿cómo distinguir una casa de un cubo cual supermercado si los rincones no existieran? Me parece que hemos subestimado mucho al poder simbólico del rincón. Pues, el rincón genuino es el lugar que no ocupa función relevante, que pasa desapercibido a los ojos más pragmáticos, que no se exhibe cual pan francés en oferta, pero que le da sentido tal vez al resto del todo. Me parece que no podríamos ser  sin rincón, no podríamos vivir en la exhibición constante, el rincón juega la partida entre lo que se esconde y lo que se devela. No podríamos vivir en un cubo sin vericueto o, si lográramos hacerlo, seríamos unos desalmados. La gente adulta que vive sin rincón es gente medio muerta, debe haberse olvidado de su infancia. El pobre que nace en un hogar sin rincones tendrá que buscarlos en las casas de los vecinos o hacer un agujero en la cerca perimetral del country y huir en la procura de sentido. Sin rincón no hay sentido, el sentido no es la función. El que pierde el rincón pierde la infancia y el que pierde la infancia pierde el alma.

No sé bien porqué se me vino este poema a la cabeza, quizás por lo de la "amistad oscura", vale la pena compartirlo:

Un patio - ( en Fervor de Buenos Aires, J.L Borges)

Con la tarde
se cansaron los dos o tres colores del patio.
Esta noche, la luna, el claro círculo,
no domina su espacio.
Patio, cielo encauzado.
El patio es el declive
por el cual se derrama el cielo en la casa.
Serena,
la eternidad espera en la encrucijada de estrellas.
Grato es vivir en la amistad oscura
de un zaguán, de una parra y de un aljibe.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Desvaríos en torno a la identidad personal suscitados por la realidad insoslayable de las mentiras proferidas por amor y qué largo me salió el título

 "En nuestro mundo, en el que hay cada vez más rostros cada vez más parecidos, es difícil para una persona confirmar la originalidad de su yo y convencerse a sí misma de su irrepetible unicidad. Hay dos métodos para cultivar la unicidad del yo: el método de la suma y el método de la resta. Agnes le resta a su yo todo lo que es externo y prestado, para aproximarse así a su pura esencia (el riesgo consiste en que al final de cada resta acecha el cero). El método de Laura es precisamente el contrario: para que su yo sea más visible, más aprehensible, más voluminoso, le añade cada vez más y más atributos y procura identificarse con ellos (con el riesgo de que bajo los atributos sumados se pierda la esencia del yo)." Milan Kundera, La inmortalidad (*)(**)

Buenas y santas queridos querulios. Hoy nos convoca a la cavilación la pregunta que, valga la redundancia, no pregunta por el qué, sino  por el quién tanto de la misma persona que pregunta, como de un tercero.  Pero no vamos a encarar dicha inquisición así, como viene, lisa llana y punzante, sino que intentaremos caminarla por las orillas a través de un caso que yo conjeturo paradigmático: el del ser pelotudamente enamorado y/o al acecho de alguna presa con la que le urja saciar sus más tórridos deseos que, en aras de quedar bien parado frente al objeto que lo afecta, naturalmente echa mano a todo cuanto pequeño y disimulado embuste, estratagema, argucia, cuento, verso o, más sencillamente, chamuyo se le ocurra.
Si A dice ser x (propiedad, atributo, etc) pero en realidad no  es x, ¿podríamos decir que A es falso? , ¿acaso hay seres falsos?, ¿no serían no-seres, seres que no son, ergo , imposibles? No quiero traer a cuento aquí los chamuyos filosóficos del viejo Platón y del más que viejo Parménides, simplemente dejar asentado algo que parece obvio pero que en realidad no lo es, si bien tal no-ser estaría referido al atributo (no sería absoluto con respecto a la realidad de A), cuando hablamos de A coloquialmente diríamos que es 'falso ' , alguien que se muestra como en realidad no es, pura apariencia, cáscara, etc. Su ser verdadero sería una cosa, su apariencia, otra. ¿Cómo saber quién es A, cuál es su verdadero 'yo'?, ¿acaso son éstas preguntas legítimas?, ¿vale la pena separar la realidad del aparecer, no estaremos cayendo como nos advirtió ya  la Arendt, en una trampa cavada desde tiempos remotos?, ¿no será A todo junto, todo su despliegue (?)?, ¿hay un sujeto A detrás del despliegue total de sus apariencias que es distinto a todas ellas, o sólo es el abanico  de ellas y cuando se ve a sí mismo no es más que un 'haz de percepciones' como decía el entrañable viejito Hume?, ¿cuándo podemos decir que conocemos realmente a alguien?, ¿conocemos realmente a alguien?, ¿hay alguien, hay quienes?, ¿hay yo, yoes?, ¡¡mamáá decime que sos real!!...
¡BASTA! Basta de historia de la Filosofía mal contada y de maltratar páginas y páginas de joyas del pensamiento occidental, hasta me sonrojo por el nivel de mi irreverencia. Además, ya deben estar durmiéndose o me cambiaron por porno, ¡los entiendo, mis pobres querulios! Volvamos a la historia de Robert el personaje que sufría por su mal aliento y por estar profundamente enamorado,  o a Suely la doncella que suspira de amor por Jurandir. Cualquiera de ellos pueden ser ejemplos de la consigna de esta tarde lluviosa. Supongamos que la dama a la que asedia Robert, tiene un nombre lindo-lindo, fino, soñado, se llama nada más y nada menos que 'Pocha'. Pocha Edgarda pa' piorá las cosas. Sí, así la anotaron en el Registo Civil de La Ramada de Abajo, si hubiera sido en la de Arriba la cosa habría sido diferente. A Pocha le fascinan las historias de piratas, lo único que realmente le hace poner risueños y saltarines sus ojitos es escuchar, leer o ver historias de piratas en la T.V o el cine. Sólo después le siguen en su ranking de interés andar con la bici caminando al costado de los caminos o ver cómo corta en escamas su vecina el queso gruyere. A  Robert las historias de piratas le interesan poco y nada,  pero conoce unas cuantas por ser ávido espectador de documentales, le gustan los documentales, no importa de qué sean con tal de que parezcan serios y 'objetivos', desde cómo armar autos de carrera, hasta el comportamiento alimenticio de una ranita del Amazonas. Todo lo ve y lo archiva en su memoria prodigiosa para  el almacenamiento de información tan relevante. Al principio, Robert comienza tímido contándole a Pocha el último documental sobre piratas del que tuvo noticias. Al ver el entusiasmo de Pocha, accede a inscribirse con ella en una serie de talleres especializados en la investigación sobre las búsquedas de tesoros escondidos por piratas, pero no estaba interesado en los talleres tanto como en 'Pocha en el taller'.  Luego, se alegra de sobremanera porque Pocha lo invita a ver la decimoctava película del capitán Jack Sparrow, se alegra por  el encuentro y la cercanía de Pocha en la intimidad generada por el oscuro en el cine, pero hace de cuenta que está entusiasmadísimo con la posibilidad de ver a Johnny Depp una vez más tambaleándose sobre la balaustrada de algún navío vetusto. ¿Podemos decir que Robert sea un falso?, ¿que sea pura apariencia? ¡Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra! ¿habrá un Robert substancial al que le interesen las películas de piratas tanto como las manualidades de Utilísima y otro aparente al que sí le interesen esos films?
Vayamos al instante clave en el que Pocha se entera de los verdaderos intereses de Robert ¿qué piensan que ella haría?, ¿se sentiría traicionada , gritaría a más no poder 'Robert mentiroso, falso, hipócrita, asesino de mis ilusiones de niña'?, ¿o cabría en las honduras de su alma serena espacio para el regocijo por saber a Robert más interesado en ella que en los piratas, inclusive si no está interesada ella misma en él? Yo creo que la segunda opción es la correcta. Por otro lado, si Pocha hubiera querido a Robert porque a éste le gustaban una determinada cosa, entonces Pocha no hubiera querido a Robert por ser él, sino a culalquier otro que tenga los mismos gustos que ella. Pero, ¿hay un Robert "detrás" de sus gustos, intereses y acciones?, si no lo hubiera andaríamos queriendo aficiones e ideas, no personas. 
Ahora bien, no es lo mismo el interés por las películas de piratas que el mentir una profesión que no se tiene o sobre una esposa que sí. Todo es cuestión de grados, prioridades, de qué sea lo que nos defina. ¿Nos definen nuestros intereses por los documentales o por cierta temática de películas?, ¿hay algo que nos defina? Lo que creemos que nos define hoy, no nos definirá mañana. Robert o Pocha pueden engañarse tal vez hasta a sí mismos. Sea como fuere, diríamos que Robert es, ante todo, un 'hombre enamorado', y los hilos que vinculan a sus acciones visibles, son los invisibles del amorrrr. Todo el despliegue de conductas y apariencias es él, Robert no es más que tal despliegue. Inclusive, los hilos conductores de su identidad diluyen las contradicciones, cuando nada combina, todo lo hace, como un acolchado hecho de porciones de telas diferentes, un patchwork. 
Esto no terminó todavía, ¿y si después Pocha descubre que en realidad Robert decía y hasta nos hacía creer a nosotros (!) que la quería a ella cuando en realidad la deseaba porque era la sobrina del Gobernador?, ¿y si en realidad le interesaba el Gobernador de turno ('el mundo se ha vuelto gay', dijo Homero Simpson) porque mediante ese vínculo podía conseguir trabajo más fácilmente?, ¿y si quería conseguir relaciones con el gobernador para conseguir trabajo para ayudar a su padre enfermo pero en realidad no le interesaban ni Pocha, ni el Gobernador, ni el trabajo, solo su padre?, ¿será el amor a su padre lo que sea el hilo principal que ayuda a confeccionar su acolchado, digo, su identidad? No lo sabremos...
Las Pochas y los Pochos de este mundo deberán proceder cual científicos, analizando probabilidades, sin certezas absolutas, diciendo"hasta ahora sabemos que Robert/Roberta es así", "hasta ahora nada demuestra que sea alguien diferente al/la que es". Querida Pocha, querido Pocho, hay que arriesgarse, la vida sin riesgo no es vida.


(*) Tusquets Editores, Bs. As, 2009, pág 124.

(**) De atolondrada y sin haber terminado de leer el libro me puse a citar esa fragmento. Pero después, leí de la boca de uno de los personajes, lo siguiente: "(...) los filósofos no comprenden nada. En la medida en que vivimos con la gente, no somos más que lo que la gente piensa que somos.(...) ¿Acaso es concebible el amor sin que controlemos angustiados nuestra imagen en la mente de la persona amada? Cuando ya no nos interesamos por la forma en que nos ve aquel a quien amamos, significa que ya no le amamos" Y cierra con "(...) nuestro yo es una mera apariencia, inahaprensible, indescriptible, nebulosa, mientras que la única realidad, demasiado aprenhensible y descriptible, es nuestra imagen a los ojos de los demás" (pág. 156).  No es que Kundera esté de acuerdo con que eso tenga que ser así, es más bien crítico ante este mundo de la imagen en que estamos incrustados. O sea, luego de esta extensa nota la idea es la siguiente: no hace falta leer mi entrada, léanlo a Kundera, él sí que sabe qué decir y cómo decirlo. Es un filósofo.

¡Que la luz de Kundera los ilumine!, podéis ir en paz

domingo, 28 de noviembre de 2010

"Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son"

1). Anoche: Georgina Barbarossa(*) me depilaba las axilas en la casa de una tía frente a una máquina de coser.

2). Hace unos meses: nos peleábamos con una amiga a guitarrazos limpios en medio de un teatro al descubrirme estrella de la presentación sin que ella me haya avisado con la antelación que yo creía merecer.


3). Un tiempo atrás: aviones blancos y rojos cuya forma nunca antes había visto caían cerca de mí formando figuras geométricas en el césped.


4). Casi siempre: ando por escaleras, casas, techos y habitaciones dentro de un auto y/o camioneta, y por los bordes de ciudades y montañas que nunca antes he visto, ni de las que nunca he tenido noticias.

5). Por lo menos una vez a la semana: alguna escalera me traga, comienza a hacerse chiquita y más chiquita y termino arrastrándome para poder pasar, generalmente, son las que me llevarían a alguna clase del colegio.

6). Ya ni me acuerdo cuándo: tenía relaciones con un señor desconocido y peludo encima del tendido eléctrico (sí, como a unos 3 metros de altura y sin electrocutarnos) y a la vista de todo el mundo.

7). En la infancia durante noches y noches: Alf venía desde una punta del patio dispuesto a morderme el culo, yo estaba en la otra e intentaba infructuosamente pedir ayuda a mi madre, quien estaba más cerca que el extraterrestre pero se movía con mucha más calma, la voz no me salía en los sueños, pero sí en la realidad.

8). Cuando se murió Roberto, mi único gato macho y amarillo: venía a saludarme  desde el más allá gatuno y era, como la canción de su tocayo brasilero, un gato azul.

9). Uno de los más surreales: aparecía en un lugar maravilloso, todos vestidos de griegos ensabanados, jardines, laberintos, palacios de piedra volcánica... luego me miraba como espectadora de un reality show entrando el "día 28" vestida como Dorothy del Mago de Oz junto con otros conocidos también disfrazados en una casa que se convertía en cine, que  a su vez se transformaba en pista de skate y culipatín. Luego, subíamos unas escaleras amarillas que conducían al baño. En cada peldaño había una foto de un muerto, se escuchaban unas marchas del ejército Ruso de fondo, en el baño había una pestilencia a huevo podrido insoportable. Ahí me desperté.

10). En la época que hacía terapia: una moto chocaba en la esquina de mi casa y la cabeza del que la conducía aparecía tres cuadras después, por todo el camino lo único que se encontraba era vidrio y sangre coagulada.

11). Del que me desperté riendo: ómnibus de dos pisos, azafata se para al frente de todos y comienza su monótono discurso 'este ómnibus cuenta con dos plantas' (hace una pausa) 'de pies sucios' y eran las mías, obvio. Me despierto riendo a carcajadas como si fuera el chiste más gracioso de todos los tiempo (BUAT???)

¿Y sus sueños cómo son?
                             





viernes, 19 de noviembre de 2010

Posdata a Braden y a Perón

      Esta entrada podría llevar por título  'Guiso e' panza', 'Embriagada de mal gusto', 'Pasión por la autocita' o, sencillamente, 'La canción que faltaba en el tintero de Arjona'. Es un corolario de la entrada anterior, por lo tanto, deben de leerla para poder captar el sentido soterrado de las expresiones que aquí se siguen.
       (...) sea como fuere lo cierto es que ahora me duele la panza y me doy cuenta de que no puedo salir de mi cuerpo, me siento clavada en mi ser* y puedo gritar frenética como aquel otro loco desaforado del 1600 y pico "yo soy, yo existo". Pero no soy una cosa pensante, soy una cosa panzante, no soy una res cogitans, soy una res cagans (?). Lo primero es mi panza, lo segundo, o mejor dicho,  lo penúltimo es la reflexión. [PreparenseN porque aquí se viene la Arjoniada deluxe]

De lo último...
¿qué puedo decir de lo último? 
 Solo puedo decir que se sentirá una cadena liberarse

y un río de aguas cristalinas
          se llevará para cauces 
                                                        
[hacer una pausa como si estuvieran pensando, 
la mano en la quijada 
y la mirada en el horizonte]

subterráneos 
los únicos rastros de lo que antes era la escoria
         que hacía a mi ser 
        marchitarse.

       


 *ver  de la Existencia al Existente de E. Levinás donde habla del dolor y la fatiga por el esfuerzo, entre otros, como indicadores de nuestra condición de 'clavados al ser'.  
*dedicada especialmente a mi amiga Luciana que dice que yo no tengo filtro y que no debería hablar de estas cosas en público, a mi amigo Sebastián que todavía me debe los apuntes de Levinás - aunque creo que ya fluyeron hacia otras manos- , a 4º 'C' de la Escuela Silvano Bores y a todos los que me conocen!

jueves, 18 de noviembre de 2010

" Braden o Perón, sepan ustedes elegir"


    ¿Sos de Boca o de River? me preguntaba algún ser pequeño con el que circunstancialmente maestros, padres o parientes me obligaban a forjar lazos amistosos en mis años mozos, guarda con el oso (lo siento, rimaba!). Y yo lo odiaba, odiaba que me obligaran a convertirme en un ser humano, o sea en un 'ser sociable por naturaleza' y odiaba más todavía la pregunta. "NO, ni de uno ni de otro, soy de San Lorenzo" decía con cara de nulidad de amigos. En otros contextos, seres mayores en tamaño, pero cuya inteligencia aparentaba haberse diluido con los años, me increpaban con otras peores. ¿A quién querés más a tu mamá o a tu papá?, y yo les contestaba secamente "a ninguno de los dos, a mi abuela", aunque muchas veces directamente ignoraba la existencia tanto de la pregunta como del interlocutor ridículo. ¿Sos católica o atea? "Hay muchas otras religiones además del catolicismo", ahh, ¿sos judía? "No, no tengo religión y hay otras además de esas dos", ¿entonces sos atea pero de otra religión?, ¿cómo es eso?, "te dije que había otras religiones, pero no que yo sea de otra religión y tampoco que sea atea", ahora entiendo menos, "nunca lo entenderás, no te preocupes". ¿El Show de Xuxa o la Ola está de fiesta? "¿tengo cara de que me gustan esas nabas gritando incoherencias?",¿Fiesta o Disney?, "¿sabés por dónde te podés meter  a Disney y al salón de fiestas?", ¿Los redondos o Soda? "Lía Crucet+Tchaikovsky, el resto... pavadas", "¿Trabajás o estudiás?" "¿cómo calificarías a escudriñar esforzadamente cómo hacer para  rascarme con más vigor pero sin más gasto de energía?", ¿Izquierda o de derecha?, ¿radical o peronista?, ¿Cs. Sociales o Exactas?, ¿EE.UU o Cuba?, ¿diversión o matrimonio? (?), ¿Navidad o Año nuevo?, ¿Personal o Claro?, ¿Canon o Nikon?, ¿Pepsi o Coca?, ¿Oligarquía o Kristina?, ¿seguridad o garantismo?, ¿'vida' o aborto?, ¿Orlando Barone o Magnetto?, ¿capitalismo o comunismo?, ¿cuerpo o espíritu?,  ¿libertad o determinismo?, ¿sociedad o individuo?, ¿materia o forma?...

Toda pregunta similar en estructura a las anteriores se reduce a una sola  y fundamental que pocos entienden pero que es la única cuya respuesta es verdaderamente valiosa: ¿pis o caca? 



                                 Permanezca sintonizado, esto aún no terminó
 

domingo, 14 de noviembre de 2010

¡Y dale con el papelito! (o de la conspiración de los zopencos)

      Hace un par de días una amiga de años, de ésas que saben romper como ninguna pero que se las aguanta porque el tiempo transcurrido y las historias compartidas les han otorgado la inimputabilidad vitalicia ;), me invita fervorosa a que vaya a escuchar la interpretación de la  9na Sinfonía de Beethoven que harían la orquesta universitaria y el coro al que ella pertenece. Sin dar muchas vueltas, rarísimo en mí, decidí aceptar el convite, los intérpretes eran buenos y, hasta donde lo recordaba, esa sinfonía era una de las más lindas y fácilmente reconocibles para un oído bastante machacado como el mío por los ritmos tropicales del vecindario y desorientado per se.
      Llego sobre la hora, no me queda otra opción que buscar asiento en el gallinero o cazuela (de gallinas cacareadoras?). Como siempre, en los minutos previos al comienzo de la obra se escuchaban murmullos, algún que otro crujido de butaca, algún taco alto que baja o sube las gradas, nada demás. Las luces comienzan a atenuarse, e invade la sala , como un animal agazapado, un silencio de sepulcro. Pero basta que el director tome la batuta y dé las primeras indicaciones a los músicos, para que sin prisa y sin pausa comiencen a sentirse por sobre de los primeros acordes y notas los papelitos de plástico de caramelos que se amacijan, se estrujan, se doblan, se guardan, se sacan, se vuelven a estrujar, se planchan con el dedo, se hacen bolitas... ¿qué carajo hace la gente con los papelitos?, ¿por qué pasa casi medio movimiento de la obra y el ser de la fila de adelante sigue y sigue, dale que te dale descuajaringando envoltorios? Lo peor es que comienza ese energúmeno y se le antoja un caramelito (o vaya a saber uno qué) al ser de la fila de atrás, y así sucesivamente durante toooooda la presentación. Lo mismo pasa con la gente que tose, antes de la obra nadie tiene ganas de hacerlo, NADIE. Después cuando las notas de la sinfonía deberían ser lo único que envuelva la sala, podría hacerse un concierto paralelo de tocidas, papelitos estrujados, llantos de bebés, 'clicks' espantosos de cámaras fotográficas, las eses de murmullos que molestan y mucho, los SHHHHH de los que intentan callar a los que murmuran pero no saben que también molestan y con más intensidad todavía, los aplausos antes de que termine y los pasos inquietos del que quiere una mejor toma de su cámara ruidosa.
      Ese concierto paralelo generalmente se toca como en las antípodas de la obra oficial, o sea, cuando la melodía surge humildemente, diría más bien cabizbaja, chiquitita, frágil, justo ahí, donde se supone que hay que hacer el mayor esfuerzo como oyente para distinguir los matices, para no dejar que  los sonidos se nos escurran. ¿Será que el espectador tiene pereza de hacer esfuerzos?, ¿será que sólo va para escuchar las partes famosas o para sacarle la foto al sobrino mientras éste abre la boca  en el escenario como si estuviera en el sillón del dentista?, ¿será que nos hemos acostumbrado tanto a los gritos y los bombos maltratados que no nos aguantamos las secuencias de la mansedumbre, de lo tenue o de, al fin y al cabo,  la ternura? Ahora bien, cuando suena la percusión a toda máquina, cuando más del centenar de coristas llega al máximo de sus fuerzas, cuando la orquesta en su totalidad alcanza el punto álgido de la partitura, ahí, todo es silencio en las butacas. Alcanzar la cima es placentero, lo concedo, pero no tiene el mismo gustito caer en ella de repente como si nos hubieran arrojado desde un helicóptero a que se llegue a ella luego de acompañar todos los recodos y vericuetos del camino. No es lo mismo, o mejor dicho, no es ni remotamente parecido.

  P.D:  La próxima vez voy al teatro con una honda hecha especialmente para la ocasión. En vez de municiones voy a llevar chicles masticados y babeados en el momento. Los voy a tener en un tupper destapado para no hacer ruido, y todo zopenco que intente conspirar contra la música tendrá la  maravillosa tarea de desprender las hilachas elásticas babeadas de su cabellera o de su calva mollera.

    
     

viernes, 5 de noviembre de 2010

Ya no es divertido limpiar chauchas

Ya no es divertido limpiar chauchas, ni cascar huevos, ni sacar las arvejas de la vaina (o las “alberjas” como decía la Tina) ni mucho menos es agradable cortar el queso en cubitos. Ya no esperamos la lluvia para armar barquitos. Ya no esperamos el invierno para usar zapatitos tejidos de lana. Ya no tengo paciencia ni ganas de escuchar una misa (aunque le siga teniendo pánico a las procesiones de Pascua). Ya no hay nadie a quien romperle los elefantitos de porcelana, derramarle el agua bendita o cambiarle, sin que se dé cuenta, el canal que está mirando en la T.V. Ya no hay con quien sacar reposeras a la calle en verano para tomar “el fresco”. Ya no hay nadie que exclame ¡qué linda cosa! ante una escena subida de tono en la T.V, ni quien pida una lajita de postre, ni quien intente servirse soda cuando el Shh sordo del sifón indica que justo ya no queda más que gas. Ya no hay nadie que se enganche con telenovelas aunque reconozca que son macanas, ni fu ni fa, ni chicha ni limonada.

Ya no llaman a la puerta para nadie que diga ¿quién es?, ¿quién llama?, ¿quién viene a mis penas calmar? Ya nadie emite ante el día que expira los años, la vida, quién sabe lo que son ni que recite a la hora de dormir silencio en la noche, todo está en calma, el músculo duerme, la ambición descansa. Ya nadie evoca las piezas de D’arienzo,  los pasos del Charleston y el baile eterno del vals en el tiempo del ñaupa en la Sociedad Italiana. Ya nadie se sorprende con las excentricidades ajenas al grito de ¡qué fenómeno! No hay quien nos diga que no seamos tercos con ese siempre indescifrable testa maida vivi, tampoco hay quien nos pregunte al vernos con la cara lánguida chi fu que ha tiratto la pietra?, o que nos diga que se siente cusí cusí.

Ya no hay quien nos cuente de trenes y estaciones, de la infancia en el campo, de la nodriza que casi-casi hace que nosotros no existamos. Ya nadie se pega una resfalada justo cuando va a agarrar el pimiento en la verdulería. Ya no hay nadie que lea, repase y estudie el diario durante todo el día, ni nadie que quiera saber si ya comenzó el noticioso. No solemos escuchar las expresiones “elemento cacerola” o “ambiente puloil” con tanta frecuencia. Se fueron las bombas de papa y los sfinges, los sobres, las cartas, ya nadie usa el librito de los códigos postales, ya no se siente el ruido de la máquina de coser al ritmo del pedaleo. Se fueron los rudimentarios origamis con los que nos entreteníamos mientras íbamos de viaje en algún auto viejo. Ya nadie canta finito ni nos pide juicio y sosiego.

¿Nos acordaremos de aquí a un tiempo de todo lo que era el cambalache o será tan sólo un sillón viejo más?, ¿habrá alguien que pueda advertirnos que nos hemos vestido de cocoliche y que al guiso de lentejas hay que comerlo desde la orilla porque es la parte que primero se enfría?, ¿quién nos aconsejará que no hay que pretender tener la chancha, los veinte y la máquina de hacer chorizos?

Ya no quedan ni los pensamientos, ni el señor, ni la señora de los pensamientos. Ya no hay quien nos cuente cómo se chamuscó el pelo por sacudir una garrafa. Ya no hay nadie que nos enseñe que para cada roto hay un descosido, que nos consuele y nos rete con a palabras necias oídos sordos, ni que se resigne con cuando uno anda de culo hasta las bola’arrastra. Ya no están los mates de los Lunes con la tía Luisita, quien transgredía para tu estupor (y para deleite nuestro y de la Tina) absolutamente todas las reglas de lo que suponías que debería ser el discurso de una Señora. Ya no podemos colarnos al té de los jueves, ni esperamos, siempre como si fuera la primera vez, las rosquitas y palmeras en las tardes de los domingos. Ya nadie nos dice que con alto sentimiento cada chancho a su rancho, ni siquiera tendrías a quién decirle Donna, ya nos han dejado solas.

Hay quien dijo, con mucha razón, que cuando muere un hombre muere un mundo. Sin embargo, cuando muere una abuela es distinto, se nos desvanece el mundo, y todo lo que aún permanecía vivo de nuestra infancia se despide para siempre, o si es que tenemos suerte, a lo sumo quedan algunos resabios en los maltrechos trazos de la memoria. Sólo somos niños cuando tenemos abuelos. La infancia no perdura viva, en el sentido más fuerte de la palabra, sin el poder asombroso que ellos ostentan: ése de transmutar en mágicos los momentos y las cosas de nuestro mundo cotidiano.
 
¿Qué sos pazzo?, ¿cómo va a ser divertido limpiar chauchas ahora?

martes, 26 de octubre de 2010

Censo y no senso *

Ayer tuve la mala suerte de escuchar ridiculeces del tipo "no voy a decir si tengo heladera", "priorizo mi seguridad, ni atiendo el timbre", "si no me dan nada a cambio, ¿para qué?", "no voy a ser cómplice de los 'k'", "no voy a atender porque no quiero decir qué auto tengo" (como si los vecinos no lo supieran, y dicho sea de paso, no recuerdo si es ésa una de las preguntas del censo) y demás frases de mentalidades brutitas y mercachifles del sempiterno medio-pelo arrrgentino**. Podrán acumular toda la guita del mundo, pero una suricata les daría clases magistrales de civismo.  
¿Cuál será la estructura mental de estas gentes, si es que son posibles de ser categorizadas como tales, es decir, como seres racionales?; ¿en qué sendero de ideas,  imágenes y representaciones estarán inmersos sus pensamientos?; ¿será que pueden "ver" a Cristina Fernández y colaboradores haciendo una lista con todos los bienes que tiene cada ciudadano, para después pagarle a barrabravas y miembros de la mafia sindical para que entren a asaltar SUS casas?; ¿será que la sra.burguesitataradabydefinition piensa que Alperovich tiene una base de datos en la que aparece la dirección de ella junto con el detalle de los electrodomésticos comprados en los últimos años y la descripción del último vibrador que usó en su fiel esposo para constatar que éste no tenía problemas en la próstata?; ¿seremos tan pero tan ridículos los argentinos?
No es una cuestión de clase económica, es una cuestión de mentalidad. Lamentablemente, hay muchos entre nosotros que piensan que van a mejorar y refinar su "cultura" mejorando sus ingresos. Son los mismos que se acuartelarían abrazados a su nuevo lavarropas y lamerían botas tiranas si sienten la más ligera brisa de amenaza a la propiedad de la garantía de la licuadora. Son los mismos que incurren en  incongruencias tales como salir a la calle vociferando supuestamente a favor de los derechos de un conglomerado de células que todavía ni tiene sistema nervioso como para sentir y que después piden a viva voz el gatillo fácil, el tiro en la cabeza al pibe chorro aunque ni siquiera se escuchan sus voces para denunciar a la pedofilia  o a los narcos del paco. Y, paradójicamente, son los mismos que quieren boicotear el censo , son los mismos que no quieren colaborar con que se sepa cuántos niños hay en la Argentina y cómo viven.  Son las mismas tilingas que van a clínicas privadas a hacerse ligaduras de trompas y después dicen que no quieren que con sus impuestos (como si fueran sólo suyos, como si los pobres no pagaran I.V.A) el sistema público se haga cargo de repartir anticonceptivos y brindar educación sexual en los barrios pobres. Son los mismos incapaces de hacer absolutamente nada por la ampliación de derechos civiles si el reconocimiento de tales derechos no los afecta en forma positiva directamente. Son los mismos  que quieren a sus allegados no por las personas que son, sino por el rédito económico con el que pueden beneficiarse a través de las relaciones que establezcan con ellos pero que se encargan de publicar por todo lo alto la intensidad y lo genuino de su afecto. Son los mismos que son cómplices de la prostitución para después golpearse el pecho en los templos. Son los mismos que adoran el uniforme del déspota, la disciplina, la sotana y a escondidas las medias en red en la esquina, la coima y el vibrador. Son los mismos que votarían a Bussi, a Patti o incluso a los mismos  K si les ofrecieran guita pero que hoy los defenestran. Y son los mismos que salen a manifestarse sólo cuando les tocan el bolsillo o cuando no quieren que sus derechos sean también los de otros (como el caso de la educ. sexual), de nuevo, porque les tocan el bolsillo. Son los mismos que no quieren abrirle la puerta a un docente que los va a censar porque obvio, tienen miedo de que les toque la conciencia, o sea, el camino que va y vuelve desde el cerebro (o el símil que tengan) al bolsillo.
Es nuestro medio pelo. ¡Que no sea nuestro medio!

* Senso: sentido en algunas lenguas latinas como el portugués y el italiano
** Si estuviéramos hablando de gente totalmente apática a todo lo que sea relativo a la realidad política, social y económica, que no enarbolara banderas ni hiciera campaña de ningún tipo, no sería tanto problema. El quid de la cuestión radica en que esas personas son las que salen antes que nadie a la calle a cacerolear y a quejarse de los gobiernos de turno siendo incapaces de mirarse el pupo y darse cuenta de que si estamos como estamos, y tenemos los gobiernos que tenemos es porque el Estado somos todos. Es porque somos como somos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Sobre culos va a haber mucho escrito

Viernes de lluvia, 8 a.m, ómnibus. Tetas, panzas, culos, patas, sobacos y ventanillas cerradas. De vez en cuando una puerta se abre y corre una leve brisa que rápidamente se escurre por los breves intersticios entre humano y humano, sobaco y sobaco y, ya que estamos, codo a codo somos mucho más que dos, muuuuucho más.
Por fin llego a la bendita oficina, "ah, sí, te llegó la carta, vení seguíme, a veer, ¿expediente dónde estás?, aacá, ma ve' esperá, laaralalaralalalalralalala, ¡qué linda que son las paredes!, mirá cómo morfa el sr. esa medialuna y la calidad para soparla en el café con leche.... ahh, por fin, ahí vuelve, disculpá, vas a tener que venir la semana que viene, te falta un sello pero no sabemos cuál, la semana que viene date una posadita (por agua pedazo de idiota) después del miércoles y te averiguamos". Sí, la semana que viene voy a volver, pero YO voy a tener los sellos en la mano y todos ustedes los tendrán en el CULO, y les tatuaré frases como "de chiquito me decían cacatúa y de grande me encanta que me saquen las hemorroides con una ganzúa, dale que me aguanto hasta que  contando llegue a un número de 10 cifras capicúa"

martes, 5 de octubre de 2010

Enredos amorosos

      Entre perezas, miedos, pasatiempos absurdos y una estadía de varios meses en Brasil se pasaron prácticamente mis últimos dos años. Me llevó un tiempo considerable, diría hoy más bien ridículo, rendir la última materia de la carrera con el agravante de que todavía adeudo la tesis que se supone me hará salir de la categoría onto-ilógica de estudiante en la que ya no me siento simplemente presa, sino más bien enjaulada. Fue justamente en el camino hacia mi casa luego de haber rendido ese examen, en donde mi ser se vio afectado por completo por una suerte de revelación emanada por la luz de algunas musas de la bóbeda celestial. Quizás el canto de las musas suene más a excusa tan o más absurda que mis pasatiempos y mis demoras. No lo sé, sólo quería saber si  alguno de mis lectores -reales o ficticios- alguna vez sienten cosas semejantes. Las musas me decían más o menos lo que sigue:

[musa Gladys]: Tu problema fue siempre el gustar de verdad de algo. Si te gustaba la materia, entonces tenías la obligación filosófica  de enredarte en dudas al respecto de ella, inclusive, en adentrarte por senderos malditos capaces hasta de carcomer la dicha de existir a cualquier ser que se precie de existente...

[musa Lía]: Ay! la Gladys siempre tan académica y correcta. Niña: usted puede o, mejor dicho, debe continuar con esas dudas que amedrentan a cada paso, de hecho, si la Filosofía no es eso, entonces, ¿qué es? Pero si usted pretende vivir, mi querida, no le queda otra que desasirse de todas esas inquietudes que tanto la enriedan (sic) y dejarle el cometido de su resolución al viento, nada más que al viento. Piense usted, mi tesorito, ¿qué sucedería si en vez de hablar de materias  lo hacemos sobre "alguienes" que realmente le gusten?, ¿cuánto tiempo tardaría en embarullarse, desenredarse, confundirse, embrollarse y volverse a  desenmarañar hasta decidir tomarle por asalto y de improviso la mano en una tarde cualquiera? No deje que las dudas enmarañen su existencia, si así lo hace tendrá sólo dudas, al punto de que ya ni siquiera podrá concebirlas porque usted bien sabe que no se puede dudar sobre la nada absoluta. Su existencia ya no será tal, será sólo un manojo de dudas flotando en la inasible inmensidad del heter.

jueves, 26 de agosto de 2010

Al que me quiera dejar sin palabras..... Ésta!!

Sobre las hipocresías, los secretos a voces, las fachadas, las verdades y las mentiras, o sea, sobre los dolores innecesarios...
Hace casi dos años que esta novela andaba paseando por los estantes de la biblioteca... por esas causalidades de la vida, casi sin querer, la comencé a leer justo esta semana... lamentablemente, nunca me sentí tan identificada en mi vida con una obra de ficción, nunca... 

Laura Restrepo, Delirio

[en las fotos] "abundan los gestos amables, los juegos de pelota, las celebraciones colectivas en escenarios confortables, los rituales predecibles de una felicidad de cajón, happy birthday to you, marcha triunfal de Aída, amigos siempre amigos, muy pronto junto al fuego, Réquiem de Mozart, el día que  tú naciste nacieron todas las flores, todo el repertorio de una vida que va cumpliendo organizadamente sus ciclos, como si lo hiciera para que el fotógrafo pudiera captarla y pegarla ordenadita en los álbumes. "

(...) "Todos los secretos están guardados en un mismo cajón, el cajón de los secretos, y si develas uno, corres el riesgo de que pase lo mismo con los demás" (...) "se abrió la caja de Pandora y las Furias se desataron"...
"Ha sido como una ley de nuestras vidas, (...) eso de recurrir al amparo del silencio cuando está por aflorar la verdad, Bien cara estamos pagando esa recurrencia"(...)"las verdades llanas van quedando atrapadas en ese almíbar de ambigüedad que todo lo adecua y lo civiliza hasta despojarlo de sustancia, o hasta producir convenientes revisiones históricas y mentiras grandes como montañas que el consenso entre ellos dos va transformando en auténticas"
(...) " yo también se jugar ese juego que se llama No pienso en eso ergo no existe, o No se habla de eso luego no ha sucedido"...

Finalmente, el relato llega a las fibras más profundas de cada quien: "adquiere el mando quien  logra controlar la sexualidad del resto de la tribu (...) [en] interpretar la vida sexual de la gente como una afrenta personal (...) ahí  anida el corazón del dolor, un dolor que se hereda, se multiplica y se transmite, un dolor que los unos inflingen a los otros"

"¡Fuera de mí, todo remordimiento!"

[Las negritas y los corchetes son míos]

sábado, 21 de agosto de 2010

Correo de personajes: Te escribo porque tengo mal aliento

      "Sant Se Acabó", ésas fueron las palabras de mi psicóloga luego de unos cuántos añitos de terapia hace poco más de dos. [Sí, Sant es mi apellido, Ana mi nombre, se cortar tomates en el aire, no desafino - mucho- cuando canto, me hago amar por gente que no me entiende y piensa que digo lo que quiere oír, y odiar por gente que tampoco me entiende pero piensa que digo lo que no quiere oír.... ahh y, sobre todo, no me gusta la gente que se la da de "incomprendida"]. Como iba diciendo, mi psicóloga me dijo... ¿o era yo la que le había dicho a ella?... bue, no sé, supongamos que ella me dijo que era hora de terminar con el análisis. Era hora de salir al sol, echarse sobre el césped y escupir las semillas de mandarinas para el sitio de al lado. Intenté seguirle el consejo y salieron varios mandarinos en el baldío.. bue.., ni tanto. Life is alive, menina. Vivir para vivir, no para contar. Contar, escribir, hablar luego de vivir. Escribir sin haber vivido  - y sin haber leído- genera monstruosidades al estilo de ese autor brasilero que tiene apellido de Oryctolagus cuniculus. Vivir para vivir y no para hablar o pensar. No vivir a través de mis personajes ni, mucho menos, sólo para hacerlos hablar entre sí.
      Intenté durante un tiempo considerable dejar mi habitual "vivir para otra cosa" y asistir pusilánime al  fenecimeinto paulatino de mis personajes. No pude lograrlo. Regresé al ruedo y los  salvé a todos de la radiación, las enfermedades terminales, los suicidios, los accidentes, la masacre, la cárcel, y la achicoria cortada ancha. En estos últimos tiempos, al darme cuenta de que mi vida se iba por la borda una vez más, decidí acabar con todos de una vez y para siempre, de cabo a rabo. Sin embargo, acabo de recibir un mail de uno de ellos y lo quería compartir con ustedes. Para preservar la identidad de su autor (no quiere que lo reconozcan luego en la calle y le griten atrocidades), le asignaré un nombre artístico: Robert. En ese correo, mi queridísimo Robert me contaba lo que sigue, así, como sigue:
     Estimada Ana Cucú Kitsch & Sant:  sorry que te moleste, sé que soy 1/2 pesado y qu esto es un bajón, pero necesito que tus lectores (si es que aún tenés alguno) me digan qué piensan sobre mi situación e intenten ayudarme. Escribo porque tengo mal aliento. Estoy siguiendo un tratamiento médico(de esos que a vos te fascinan q yo siga) q me produce ese efecto de espanto. Dejo a todos los seres vivos q me rodean en estado de catalepsia, hasta mis mascotas miran para otro lado cuando les hablo. He intentado chupar pastillitas mentoladas pero fue todavía peor...me provocan una acidez terrible. Me lavo los dientes cada vez que voy al baño. Y no hay caso, no se va. No puedo hablar, estoy condenado al silencio. La escritura se ha convertido en mi mojón de salvación. Y me volví adicto a ella. No puedo dirigirme a otro exterior a mí, real, a no ser por ella. Pero, tengo miedo de q eso no sea la realidad...Pues, escribo cualquier cosa y en cualquier parte, sobre el diario, en cajas de remedios, en redes sociales, en hojas sueltas, en la guía del tel, en el aire, en las paredes... y no aguanto más, necesito dirigirme a alguien real. Sobre todo a un alguien en particular. Y ahí está el quid de la cuestión, ¿cómo acercarme al alguien  que me interesa de sobremanera y decirle eso, que me interesa de sobremanaera, si mato con mi aliento?. Se hace imprescindible buscar el contacto pero, con un golpe maestro, evitar que la cercanía sea muy cercana para que del otro wing no eleven sus plegarias a Santa Dolores para que extermine al q porta los rancios hedores. Me han dicho: 'era cyber, fierita!, escribile' pero lo q quiero decirle debe de ser dicho en persona, 'face to face', 'tête à tête'...¿cómo decirle que moriría por ser el objeto de su más ardiente deseo [no pensés por favor, srita. Sant, dueña de mi vida y de mi muerte, en gente con problemas de piromanía... plissss] si ya sé que debe tener miedo a quedar en estado vegetativo por mi causa?? I need your help!!! Salvame de esto!! ¿acaso no podés acabar con el bendito tratamiento??.. ¿acaso no me escuchás?????? ESTÁS AHÍ??.... HELLO?????

Por favor, lectores  caritativos de esta dama tan apática y cruel, ¿podrían convencerla de que me evite semejante vejación??, ¿podrían pedirle que como por arte de magia y de golpe y un plumazo me permita hacerle "recordar de qué color son los cerezos" a esa persona que me quita el sueño? Muchas Gracias, tal vez alguna de vuestras mercedes me pueda colaborá!

martes, 17 de agosto de 2010

Plegarias por Bobby

Estaba por escribir alguna anécdota graciosa, pero me topé con una excelente película basada en una historia real, recomendada por un amigo y no podía dejar de hacer lo mismo. Sé que no vale eso de mostrar casi el final cuando no se la ha visto aún, pero no me podía permitir no compartir esta parte. Las última frase del discurso de la señora, resume todo lo que he pensado y sentido sobre este tema en los últimos tiempos (y sobre muchos otros también). Se puede extrapolar a cualquier discurso, no sólo al religioso.
"Antes de hacer eco de Amén en tu hogar o iglesia, piensa y recuerda: un niño te está escuchando." Mary Griffith, madre de Bobby.



martes, 3 de agosto de 2010

Una mañana para la Antología...

Situation number 1:

Mi mamá (M) me despierta contándome su conversación con la verdulera (V)....  

V: "¿has visto el nuevo despertador que tenemo'?"

M (¿hincha?, ¿yooo?): -"ayyy!! (puajjj, qué malgusto) ¿¿y qué acaso no pueden apagarlo??, ¡¡del rato que hace que suena!!".
 

V (¿y encima ésta pretende que sea simpática?): - "¿Cómo catso se hace para apagar un GALLO?????"

 [Me pregunto, ¿cómo se hace, en mi caso, para apagar un gato?]

 

 

Situation number 2:

Lavando la taza muy campante, "laaaava la ropa mulata, lalalalala", alzo la mirada por la ventana de la cocina y..... - "Oh my god!, hay unas piernas de señor en el árbol!!!!!!!!!!!" 

Tuuu, tuuuu, tuuuuu......"MAMÁÁ: voas hecho pasáun señor?, hay unas piernas nel árbol" (se corta).....

Tuuuuuu, tuuuuuu, tuuuuuu....."PAPAÁ!: veouna' piernadeseornelár... ¿papá, estás ahí ....vivo?" 

RIiiiiiiiiiNG, Riiiiiiiing, (sí, ELLA me llama) MADRE:   

"ESPERÁ QUE BAJE Y FIJATE DE QUIÉN SON".... 

BUAT?? 

por loco que parezca, le hago caso....conmadreenlíneaaún.."ahí baja, veaaaamo........ perá, se quedó atorado..., mmm... sí, son del vecino de media cuadra, elsacanaranjas, suerte que el preso por robo era otro"...y suerte de que lo haya visto antes de que a padre se le ocurra llegar con machete, lanzallama, su amigo juez (no el senador, no es tan payasa mi familia, che!), la policía y un holster (sólo por las dudas, ¿vio?)....

 

¿Y así pretenden que me concentre en las "Teorías Metafísicas sobre la Verdad"?

 p.d: la hincha dijo que "no, así no era, ella primero me preguntó si había escuchado..." y me enteré de que mi papá casi viene con la policía por recomendación de su amigo....en fin, ahí van las correcciones!! te quiero mamá, a pesar de todo!!

lunes, 26 de julio de 2010

Ojo que no ve... ¡patada en el culo y se vuelve biónico!

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"La gente va llegando al Braille,
la gente va llegando al Braille,
...
algunas dicen que sí,
algunas dicen que no"


(De la canción La fiesta, lo del Braille está inspirado en algún Twittero, cuyo nombre desconozco. Su frase era: "en el país de los ciegos la gente va llegando al Braille")

       
      Engullí un tuquito (aka luciérnaga) y ahora me la creo. A partir de ese momento me la doy de iluminadora versus la ceguera social. Harta de hablar de temas controvertidos y ser malentendida, esta vez no voy a nombrar a lo que me refiero. Sólo diré que el término que designa aquellas cosas de las que hablo hoy, empieza con "ab" y termina con "orto"Uy, sonamos, lo dije. Generalmente, las posiciones rotundas al respecto, las voces que primero se escuchan, las que primero salen a la calle parecen tan sólo referirse a una clase social: la más baja.
      Antes de que se desaten nuevas batallas campales, guerras de dioses y demonios, rupturas de relaciones sociales, roturas de platos y cuerdas vocales, pido que si es el caso de que estemos a favor, que lo estemos para todas (las que van al hospital público Y las que van a la clínica privada), lo mismo, reitero, si estamos en contra, entonces, lo estemos para todas (las que van al hospital público Y las que van a la clínica privada). Pero pido, si es que a alguien le interesa oír a una engullidora de tuquitos, que no hagamos la vista gorda para las de una clase mientras nos escandalizamos y condenamos a las de otra. Nos pongamos de acuerdo: o nos escandalizamos por todos los casos (sean de ricas o de pobres) o apoyamos las decisiones de todas (sean de ricas o de pobres).  Pero, por favor, basta de falsedades e hipocresía, basta de subestimar mi pequeño ceLebrito aneuronal.
      Ahora bien, ya sea por el Sí o por el No, considero necesario que en ningún debate que se precie  - menos aún en recintos gubernamentales- se deban aceptar como "argumentos" expresiones como éstas: "porque así me lo enseñó mi mamá", "porque se me canta y si quieren me corto una pierna para demostrarlo, ¿se animan a verlo?", "porque sí","porque las palabras que dijo la 'Bobe' después de que corten mi prepucio y antes de que lo enterraran junto a la lantana fueron...", "porque si digo no, es eso lo que digo, no", "porque así lo quieren esos señores ensabanados pero que no son del Ku Klux Klan", (aunque algunos bien podrían serlo), "porque me lo susurró Aschira", "porque el pulpo Paul eligió el cubo con la foto de Norma Pla con una motosierra, logo de la asociación de Feministas Fundamentalistas Unidas de Villa Luro en colaboración con el bar "Acá sí que no se coge", "porque lo leí en la borra del café esta mañana...¿o era ayer cuando me despabilaba de la última curda?", "porque así lo quiere un señor en la T.V vestido de púrpura con un sombrerito gracioso en la cabeza...aunque el señor no sea muy gracioso, ciertamente", "porque me cagó una golondrina en la cabeza y dibujó  perfectamente la primera letra del monosílabo...", "porque ¿qué va a pensar/sentir fulanito si se entera que la menganita...?", "porque la vecina del frente, hermana del Sr. Sindiente, piensa que todos estamos condenados ya pa' la hoguera, así que lo mismo é" y hasta, "¿por qué preguntas por qué?, bancate mi opinión, ¡intolerante!, matemos a los  porqués y a los degenerados que preguntan".
      Pido también a la sociedad, en mi rol de tuquito incandescente, que no crea que por mencionar ciertas palabritas, como por arte de magia, se van a abrir por una especie de sortilegio tipo "ábrete sésamo" las puertas a la victoria del debate. Más que llevar a la victoria esas palabras pueden generar que el debate sea mucho más extenso aún, o hasta que se cierre...o se "encierre". Pido que se eviten de ser posible, si y sólo si pretendemos trabajar con argumentaciones racionales, palabras como las que siguen: "Izquierda", "Alma/ Espíritu/Soplo vital", "Dios", "Naturaleza", "Esencia", "Derecha", "Bien común", "Pecado", "Cielo/infierno", "Revolución" (así con mayúscula), "Eternidad", "Sobrenatural", "Anarquismo libertario", "Reality TV/Infinito y afines", "Papa, rabino, pastor y todo lo que se le asemeje", "Etimología", "Manifiesto Comunista, Libro Sagrado"  (y todo lo que se le asemeje), "Teología", "Billiken", "Aquilino Polaino y George Rekers" (el gran dúo de científicos -muy, muy- serios citados por los últimos jinetes apacalípticos de moda, pliiisss vade retro) (*), "Janis Joplin", o en su defecto, "Sor Juana", "Mi primer Sopena", "Espasa Calpe Ilustrado" y, obviamente, "Flores de Bach".
      Of course, que si queremos dar una opinión y nada más que una opinión, entonces podemos referirnos con cualquiera de esos términos y con las expresiones anteriores. Pero POR FAVOR, no las disfracemos como si fueran argumentos válidos...de lo contrario, sería mejor y hasta más económico, tener legisladores, diputados, senadores, ministros que sean alumnitos de jardín de infantes. Cuya respuesta al ¿por qué?, sea: "porque sí," "quetimporta", "me quiero ir a tomar la leche", "eso es caca", o "me gusta la papa"
        
      Llamado a la solidaridad: ANTES de salir a dar pelea a la calle, a las plazas, al Congreso, a la puerta de los ministerios recordemos estas cuestiones:
       
      a). ya sea que digamos SÍ o NO, nos estaremos refiriendo a un marco legal que incluye a TODAS las clases sociales, INCLUSIVE a la persona que sostenga la bandera, estandarte, estampita, crucifijo, estatua, pancarta, muñeca inflable, urna mortuoria, motosierra, y demás cuestiones afines. O sea, tanto a la joven indigente y analfabeta que tiene tantos hijos como años, que no sabe ni lo que es una píldora, (ni por qué vía  hay que suministrarla), como a la adolescente hija de familia bian, que fue a colegio bian y que no usó forro porque le dio impresiáán;
       
      b). si pretendemos debatir con argumentos racionales, entonces que, por lo menos, esta vez así lo sean. No se permiten como tales: sensaciones, opiniones, opiniones de otras opiniones  infundadas -que no dejan de ser tales por más que las segundas salgan de la boca, o la pluma, de la Autoridad Máxima  de la Institución que sea, y menos aún, de aquellas que no tengan nada que ver con cuestiones relativas a leyes civiles o penales del Estado- pareceres, sentimientos (propios, ajenos, pretendidos, supuestos o impuestos), convicciones de ocasión o movimientos intestinales.
       
No sigamos tapándonos un sólo ojo. ¡Para tuertos ya nos basta y sobra con uno!


La Tuquita Incandescente




P.D: Nótese que no manifesté cuál es mi posición con respecto a este tema. A los sres. de los respectivos gremios de rotuladores profesionales (tengan la postura que tengan), les ruego entonces abstenerse de llevar a cabo su menester antes de conocerla. Chas Gracias! 


P.D 2: Nótese también, que no considero que haya que dejar la sensibilidad de lado con respecto a la posición a tomar (sobre todo, la sensiblidad a la realidad social). Cualquiera puede decir lo que "siente" pero , no hay que olvidar, que ese sentimiento estará al mismo nivel que los sentimientos ajenos cuando creamos o pretendamos estar argumentando. Eso no significa que vayamos a engatusar (nos) y decir que la posición que sostenemos en ese caso está siendo fundamentada racionalmente por cosas que no son argumentos racionales. Tal vez, esta no sea una cuestión de argumentos... en tal caso, sólo pido que lo digamos con honestidad... "no tengo argumentos, esto es lo que siento" y que el sentir sea genuino, que lo quiera no sólo para el (la) otro (a), sino TAMBIÉN para mí, que no sea un berrinche de preescolares.




(*) Polaino, del exorcismo y otras yerbas: 
Y tal vez (por ahora no es más que sospechoso, le concedamos el beneficio de la duda) puedan armar un trío llamado "Idoneidad" si lo sumamos al tal Enrique Rojas, cuya cátedra y universidad nadie conoce a "ciencia cierta" y que es como yo... no le gusta , aparentemente, quedarse con la boca cerrada!: http://doctorenriquerojas.blogspot.com/2009/11/enrique-rojas-violacion-del-secreto.html








miércoles, 23 de junio de 2010

La relevancia arqueológica de las prótesis mamarias y gluteas

      Hace ya un par de años, en esas tardes de "domingos en familia", salió como tema de conversación la ventura de las siliconas luego de que su portador (a) pasara a mejor vida. A todos los entonces presentes ésa les pareció nada más que una amenísima "necrosalerosa" charla como las de cualquier otro domingo. Sin embargo, quedó retumbando en mí una imagen imborrable, a saber: un montón de huesitos configurados de manera tal que podríamos decir "eso era un humano" plus dos melones del "polimero inodoro e incoloro hecho principalmente de silicio" (Santa wikipedia!) perfectamente dispuestos ya sea en la zona frontal, arriba de algunas de las costillas verdaderas, ya en la zona trasera del área pélvica, ya en ambos lugares.
      A partir de este experimento mental me urge pensar en lo que podría llegar a pasar de aquí a algunos millones de años si es que el cosmos  y los arqueólogos (sean de la especie biológica que sean) siguen existiendo para esas fechas. ¿Acaso será que la aparición de prótesis mamarias en fósiles marcará un antes y un después en la clasificación de las eras del derrotero del homoetcétera?, ¿servirán las siliconas como parámetro taxonómico como lo fueran la piedra tallada, el cobre,el bronce, el hierro?. Por supuesto que la silicona  en general puede encontrarse en otros "envases", a lo que voy es si el hecho de encontrar siliconas (o lo que sea que quede de ellas) en los rastros de lo que fuera un homo sapiens sapiens de nuestra era será crucial para el arqueólogo del futuro o no. Es evidente que podrá decir: "este fósil no puede ser  de un homo sapiens sapiens anterior al s.XX d.c". Con el aumento pandémico de la colocación de prótesis mamarias (y/o glutáceas (?) culudas (?) glúteas (?) nalguísticas(?)), me temo que el remoto arqueólogo del futuro terminará razonando como se sigue: "este fósil no presenta prótesis mamarias y/o glúteas* , ergo, este fósil definitivamente pertenece a un homo sapiens sapiens anterior al s. XXI d.c".
        Una última pregunta me cabe: ¿me estoy comportando como una aminorada mental al cuestionarme  sobre la relevancia arqueológica de las siliconas?, ¿o será que de sólo pensar ya se me instalaron en el cerebro?.


* De siliconas o del material que sean las prótesis para esa época.**... ¿o será que ya genéticamente podrán intervenir para que crezcan los pechos y los glúteos hasta cubrir el 9o% del cuerpo y tener más fuerza constrictora que una anaconda?....Me imagino que tendrán que manipular otras "cosas" del puerco cuerpo para que todo siga funcando sin problemas ;).
** Nota de la nota, nótese (jeje) que el cambio en el material también podría servir para diferenciar distintas "eras", tipo la era silicona, la era "espuma gómica", etc...

Ésta sí que es la nota al pie: la mayoría de los que estaban presentes en esa reunión ahora possen prótesis e implantes................... DENTALES!!. A todos ellos, con mucho afecto, va dedicada esta entrada.