sábado, 4 de junio de 2011

IRRITACIÓN ANIMAL

Entre las cosas que más me sacan de las casillas, me ponen los pelos de punta y los dientes a chirriar, se ecuentran las falsas atribuciones a personalidades famosas - y eventualmente geniales- de obras, pensamientos, 'mensajes para el alma' y demases exaltaciones de moralina asquerosa.

A ti minúsculo animalejo que te pandeas con tanto donaire por la faz de este planeta, ¿qué mal  te han inflingido  Borges, García Márquez, Neruda o Quino para que salgas a deshonrar sus verdaderas obras con tus cochinas pócimas para la felicidad instantánea y elixires de juventud? ¿Qué pretendes cuando le endilgas a alguien un razonamiento a todas luces contrario a su propia doctrina, filosofía o estilo? ¿Es una manera de vengarse de esa 'celebridad intelectual' porque piensa diferente a ti? ¿Es, simplemente, parte de una campaña para difundir tus ideas mediocres porque de lo contrario no serían leídas por nadie? Y, por último pero no menos importante, ¿por qué los lectores pueden siquiera llegar a  pensar que esas porquerías que circulan por la red son obras genuinas de esos autores?, ¿acaso será que si, aunque sea una bazofia, creemos que lo dijo sultano o mengano entonces lo escrito debe ser precioso y digno de reverencia?

Me inquieta mucho este fenómeno. La primera vez que recibí un mail de esas características fue cuando iba al colegio secundario. García Márquez se había enterado de que tenía cáncer y, en un rapto de pánico ante la certeza de la inmediatez de la muerte,  había salido a escribir una cursilería descomunal. Me sorprendió que algunas de las personas  creyeran -después de haber leído por lo menos dos novelas de él para las clases de Literatura- que en verdad ese poema (¿cuándo G. M se dedicó a escribir poemas?) sobre el valor de la amistad, Dios, el gusto por la vida, las mariposas, los pajaritos (pero sus amadas putas no, por supuesto) le podría llegar remotamente a pertenecer a él. Después llegó el turno de Borges y ese poema que no tiene ni ton ni son con respecto a su estilo titulado "Instantes" del que se pueden derivar las mismas moralejas del de G.M. Más tarde fue un escrito de Quino sobre vivir la vida al revés, que dentro de todo lo horroroso de lo anteriores no estaba tan pésimo. Un poco después sentía que algún ser invisible intentaba inyectarme odio por las venas al ver que en la web había prosperado un texto del comediante estadounidense George Carlin, de nuevo, sobre el tiempo, la humildad, el aprendizaje, la fe, el amor, etc. Esa vez creía que había llegado el 'acabose', pues, Carlin fue el gran irreverente, crítico audaz y mordaz de la sociedad consevadora y consumidora, ateo militante, ergo bastante poco tolerado por todo el que sostenga el discurso de la fe, el amor y la felicidad en saquitos de té  (¡y hasta poco tolerado por mí!). Pero no, también circulan falsos razonamientos de Einstein -que en realidad son similares a los de S. Agustín- para explicar la compatibilidad entre la existencia del mal y de Dios, un poema de Neruda -también con tintes moralistas y de aprovechamiento de la vida-, y me temo que habrá más y más y más de lo mismo...

Si crees que tus ideas son estúpidas y que por eso nadie las va a leer ni a tomarles importancia, entonces NO escribas. Si las escribes, entonces hazlo bajo TU responsabilidad y TU nombre, no jodas con la memoria de otros. Tu razonamiento no se va a transformar mágicamente en más verdadero o más bonito simplemente porque le agregues abajo una firma que se ha convertirdo en marca registrada de genialidad. El problema quizás sea ése, que la genialidad no debería sufrir esa transmutación social a una simple marca casi comercial.

Sea como fuere, la genialidad no es lo que precisamente habita en este blog, así que no sé porqué me molesto tanto.