viernes, 30 de octubre de 2009

Desde o pais do Carnaval I: Presentación de Suely

Carta a mis discípulos del día 20 de Agosto del 2009:


Perdonen los errores gramaticales, ortográficos, horticultores, etc...
Estoy escribiendo esto por segunda vez y a punto de quedarme sin batería. Dado que, un dúo de boludos como es difícil de hallar, desconectó un cable. Había escrito sobre la "dona do pensionato" en el que vivo, Suely. Gracias a esta argentina insolente, ahora es más conocida como Suína (en portugués, porcina). La descripción fisonómica que hacía de ella era más o menos como sigue: de unos 60 años, teñida de rubio, gorda de patas flacas, siempre amortajada por ropa preferentemente deportiva y una cara de loca de la guerra sin igual. ¡Ay Suely!, ¿que sería da minha vida aqui sem você? Todas las mañanas al levantarme ella me intercepta en la cocina y con los brazos abiertos deja caer su humanidad sobre mí al grito de: "ANA MEU AMOR, COMO VAI?". Le siguen después las carcajadas; los chistes en doble y hasta triple sentido; los duetos y tríos corales con las mulatas que la ayudan en las tareas domésticas, ¿cuál cantará peor? that is the question; las conversaciones y regaños a sus perros maricones. Pero, sobre todo, no pueden faltar las anécdotas, ningún visitante puede irse de la casa sin escuchar al menos una del frondoso manojo cosechado a lo largo de tan agitada vida. De cuando persiguió al ladrón al que le faltaba una pierna con un rifle falso (acá se dice espingarde do juvinho); de cuando su marido dio pensión a un sujeto sin documentos que resultó ser un fugitivo de una penintenciaria aledaña en la que había terminado por asesinato; de cuando explotó la cocina de la rotiseria que tenía, y terminaron ella y sus empleadas quemadas y en vez de hacer algo para salvar el pellejo se pusieron a charlar hasta que aparecieron los bomberos (muy buenmozos por cierto); de cuando iba a los karaokes con sus empleadas y las inquilinas y volvían beodas a la madrugada; de cuando casi se muere de un tumor en el hígado, de un problema en la hipófisis, de una suba de presión, de un derrame que la dejó durante un par de meses con la mitad de la cara caída, de una hiperhidrosis de no sé qué cosa, de una caída desde el segundo piso que amenazaba con ser mortal pero no lo fue, de cuando casi los hijos se mueren...


Estamos organizando para ir en "turma" a un barzinho y llevarla a ella y a sus mulatas inseparables. Suely ya comenzó con los ensayos. Prepara su voz cantando el ave maría en al almuerzo, (sólo Dios sabe lo feo que canta), temas melosos de Roberto Carlos mientras cocina y tortura las masas. Va a clases de axé, samba y pilates y yo tengo el honor de ser espectadora de lujo de sus contorsiones y revolcadas semi-accidentadas varias, subidas y bajadas de paños menores que resultan de esos movimientos.


El capítulo de Suely no está cerrado, es que, ella es la reencarnación de la mismísima Pandora. Sin ir más lejos, me enteré ayer que es ingeniera agrónoma y que trabajó en la producción de alcohol a partir de la caña de azúcar. Tanta azúcar le dio diabetes, y tanto alcohol... nos permite entender el porqué de su conducta. Todo un personaje. Es el carnaval hecho carne.


En algún momento escribiré sobre el resto de las creaturas de la pensión. No os desespereis.


Até mais