domingo, 28 de noviembre de 2010

"Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son"

1). Anoche: Georgina Barbarossa(*) me depilaba las axilas en la casa de una tía frente a una máquina de coser.

2). Hace unos meses: nos peleábamos con una amiga a guitarrazos limpios en medio de un teatro al descubrirme estrella de la presentación sin que ella me haya avisado con la antelación que yo creía merecer.


3). Un tiempo atrás: aviones blancos y rojos cuya forma nunca antes había visto caían cerca de mí formando figuras geométricas en el césped.


4). Casi siempre: ando por escaleras, casas, techos y habitaciones dentro de un auto y/o camioneta, y por los bordes de ciudades y montañas que nunca antes he visto, ni de las que nunca he tenido noticias.

5). Por lo menos una vez a la semana: alguna escalera me traga, comienza a hacerse chiquita y más chiquita y termino arrastrándome para poder pasar, generalmente, son las que me llevarían a alguna clase del colegio.

6). Ya ni me acuerdo cuándo: tenía relaciones con un señor desconocido y peludo encima del tendido eléctrico (sí, como a unos 3 metros de altura y sin electrocutarnos) y a la vista de todo el mundo.

7). En la infancia durante noches y noches: Alf venía desde una punta del patio dispuesto a morderme el culo, yo estaba en la otra e intentaba infructuosamente pedir ayuda a mi madre, quien estaba más cerca que el extraterrestre pero se movía con mucha más calma, la voz no me salía en los sueños, pero sí en la realidad.

8). Cuando se murió Roberto, mi único gato macho y amarillo: venía a saludarme  desde el más allá gatuno y era, como la canción de su tocayo brasilero, un gato azul.

9). Uno de los más surreales: aparecía en un lugar maravilloso, todos vestidos de griegos ensabanados, jardines, laberintos, palacios de piedra volcánica... luego me miraba como espectadora de un reality show entrando el "día 28" vestida como Dorothy del Mago de Oz junto con otros conocidos también disfrazados en una casa que se convertía en cine, que  a su vez se transformaba en pista de skate y culipatín. Luego, subíamos unas escaleras amarillas que conducían al baño. En cada peldaño había una foto de un muerto, se escuchaban unas marchas del ejército Ruso de fondo, en el baño había una pestilencia a huevo podrido insoportable. Ahí me desperté.

10). En la época que hacía terapia: una moto chocaba en la esquina de mi casa y la cabeza del que la conducía aparecía tres cuadras después, por todo el camino lo único que se encontraba era vidrio y sangre coagulada.

11). Del que me desperté riendo: ómnibus de dos pisos, azafata se para al frente de todos y comienza su monótono discurso 'este ómnibus cuenta con dos plantas' (hace una pausa) 'de pies sucios' y eran las mías, obvio. Me despierto riendo a carcajadas como si fuera el chiste más gracioso de todos los tiempo (BUAT???)

¿Y sus sueños cómo son?
                             





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