jueves, 5 de mayo de 2011

Mundo tribu (parte I)

Feo es darse cuenta de que el tribalismo en sus peores facetas todavía existe. No me refiero a las tribus legendarias de los aborígenes (o 'pueblos originarios' como las llaman ahora aunque se los trate igual o peor que antes). No, me refiero al pensamiento de grupo compacto que habita en la sesera de muchos de los que nos consideramos abiertos. Me refiero a  la apreciación de  algo como  bello,  bueno o verdadero porque el grupo así lo invoca. Entonces, en el arte contemporáneo, por ejemplo, está de moda criticar a las antes llamadas "bellas artes" o a lo que la sociedad en general (aquella no perteneciente al grupúsculo de artistas en cuestión) considera como agradable, digno de reproducción, etc. Y, consecuentemente, ensalzan a obras y autores que socialmente han sido rechazados. Sería interesante que ese movimiento de intercambio de valores sea por apreciaciones genuinas de la calidad de las obras, con independencia de la  oposición a la posición de la sociedad.  Pero me temo que son simplemente artificios de legitimación de valores de tribu. Está de moda lo bizarro. Está de moda lo que antes era de mal gusto. A mí, siempre me gustó Lía Crucet, inclusive cuando los intelecutaloides decían que era 'grasa' y por lo tanto digna de rechazo. A mí siempre  me pareció grasa, pero me gustaba igual, no por 'grasa' voy a dejar de escucharla. Hoy, los mismos que en los 90' detestaban esas expresiones del 'populacho' y se purificaban con premura según los rituales terapeúticos instaurados por el clan propio (baños de inmersión  en Piazzolla o Gershwin), viven  fascinados por las 'expresiones populares' de portentos tales como Lía y  festejan la ocurrente frase ¿Qué pretende Ud. de mí? exclamda por una despechugada Coca Sarli   corriendo entre los prados. 

¡Qué bueno sería un mundo donde cada quien sea fiel a sí mismo y que sus gustos manifiestos sean los mismos que los reales!

3 comentarios:

Alicia Sant Tochón dijo...

Espero que esta vez le pueda embocar a este asunto y te pueda dejar el mensaje,porque sabrás que en mi cerebro troglodita estoy aprendiendo esto de la compu muuuuuuy despacio.
Me interesa mucho lo que comentás, sobre la concepción de lo bello y lo bueno que se maneja en estos tiempos nuestros,yo lo percibo igual, de lo que no estoy tan segura es de que la cosa sea por "tribalidad". De ser así, hay un cacique que dicta la norma, y de haberlo, y ponerle nombre, sería tal vez una forma que sus seguidores tendrían para justificar su estupidez individual, pero ¿Quién le pone el cascabel al gato?
Vos sabés que en mi baqueteada vida coseché una anécdota para cada situación, ahí va: Una vez mi hermanita (ITA costumbre Sant si las hay) fue a un museo de Arte Moderno al que solo acceden los popes del Arte antedicho.El museo en su sala principal tenía regado por el piso un montón de paraguas abiertos que "protegían" parvas de ropa sucia, mi hermana (ita)le preguntó al guardia que era eso y el hombre le contestó que no tenía la menor idea pero a él le pagaban para cuidarla, mi nena suelta de cuerpo y en el silencio del lugar adonde había varios sesos interpretando lo que el artista quiso decir dijo fuerte:¡AESTAPORQUERÏA?????!!! fue su forma de decirles a los que nos están haciendo pasar por boludos que no somos tanto.
Che Anita, disculpe mi ignorancia,pero que pito tocaba la Lía esa? no me rimembre joni, dijera mi muy kitch abuela Antonia. Besos

Soy Luz dijo...

Lía Crucet? lo unicoo que se de esa mujer essss mmmmmmm mmmmm creo que no se nada.
a mi me gusta Florencia de la V y no me gusta Ricardo Ford, jeje nose que tiene que ver.
Hay veces que lo feo atrae mas que lo lindo por ejemplo me gusta mas la plantilla fea de tu nuevo blog que la plantilla linda de tu viejo blog,

Cucú dijo...

Hey! Recién leo los comentarios!! qué bueno saber que todavía tengo lectores. Bueno, sería una tribu sin cacique.. son como modas algún boludo empieza y después no para nadie. Pero, sea como fuere, entiendo a los artistas en el sentido de que lo que intentan hacer es criticar o burlarse de los críticos y sus críticas. Ponerlas en tela de juicio. El resto, es snobismo.

Luz: ¿cómo que no conocés a la Lía? ¿La GRAN y única Lía?